Lecturas y Cantos de la Celebración

Domingo 7 de marzo

CANTO DE ENTRADA 

¡Oh pecador! ¿Dónde vas errante?
¡Oh pecador! ¿Dónde vas errante?
¡Oh pecador! ¿Dónde vas errante?
¿A dónde irás?

En tu ambición el amor se esconde,
de tu ambición el amor se esconde,
de tu ambición el amor se esconde,
¿a dónde irás?

Busca la paz, el mal te está acechando,
Busca la paz, el mal te está acechando,
Busca la paz, el mal te está acechando,
a dónde irás.

Acto Penitencial 

Yo confieso ante Dios Todopoderoso,
y ante vosotros hermanos
que he pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a Santa María siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos
y a vosotros hermanos,
que intercedáis por mí
ante Dios, Nuestro Señor.
Amén.

Primera Lectura

Lectura del libro de Job (38,1.8-11):

El Señor habló a Job desde la tormenta: «¿Quién cerró el mar con una puerta, cuando salía impetuoso del seno materno, cuando le puse nubes por mantillas y nieblas por pañales, cuando le impuse un límite con puertas y cerrojos, y le dije: “Hasta aquí llegarás y no pasarás; aquí se romperá la arrogancia de tus olas”?»

Palabra de Dios
Te alabamos, Señor

Salmo 91

R/. Dad gracias al Señor, porque es eterna su misericordia

Entraron en naves por el mar,
comerciando por las aguas inmensas.
Contemplaron las obras de Dios,
sus maravillas en el océano. R/.

Él habló y levantó un viento tormentoso,
que alzaba las olas a lo alto;
subían al cielo, bajaban al abismo,
el estómago revuelto por el marco. R/.

Pero gritaron al Señor en su angustia,
y los arrancó de la tribulación.
Apaciguó la tormenta en suave brisa,
y enmudecieron las olas del mar. R/.

Se alegraron de aquella bonanza,
y él los condujo al ansiado puerto.
en gracias al Señor por su misericordia,
por las maravillas que hace con los hombres. R/.

Segunda Lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (5,14-17):

Nos apremia el amor de Cristo, al considerar que, si uno murió por todos, todos murieron. Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió y resucitó por ellos. Por tanto, no valoramos a nadie según la carne. Si alguna vez juzgamos a Cristo según la carne, ahora ya no. El que es de Cristo es una criatura nueva. Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado.

Palabra de Dios
Te alabamos, Señor

 

Evangelio

El Señor esté con vosotros
Y con tu Espíritu

Lectura del santo evangelio según san Marcos :

Un día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos: «Vamos a la otra orilla.»
Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó un fuerte huracán, y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba a popa, dormido sobre un almohadón.
Lo despertaron, diciéndole: «Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?»
Se puso en pie, increpó al viento y dijo al lago: «¡Silencio, cállate!»
El viento cesó y vino una gran calma.
Él les dijo: «¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?»
Se quedaron espantados y se decían unos a otros: «¿Pero quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!»

Palabra del Señor
Gloria a Ti, Señor Jesús.

CANTO DE OFERTORIO

Yo no soy nada y del polvo nací,
pero tú me amas y moriste por mí.
Ante la cruz sólo puedo exclamar:
“tuyo soy, tuyo soy”.

Toma mis manos, te pido;
toma mis labios, te amo;
toma mi vida. ¡Oh Padre!
Tuyo soy, tuyo soy.

Cuando de rodillas te miro, Jesús,
veo tu grandeza y mi pequeñez.
¡Qué puedo darte yo!,
tan sólo mi ser:
“tuyo soy, tuyo soy”

SANTO

Santo, santo el Señor,
que nos amó, que nos creó.
Santo el Señor, que nos redimió.
Santo, santo es Dios.
Nuestra Tierra está llena de tu bondad,
y en el Cielo se proclama tu santidad.

 

Padrenuestro

Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy
nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.

CANTO DE COMUNIÓN

Cuanto he esperado este momento
Cuanto he esperado que estuvieras así
Cuanto he esperado que me hablaras
Cuanto he esperado que vinieras a mí
 
Yo se bien lo que has vivido
Yo se bien porque has llorado
Yo se bien lo que has sufrido
Pues de tu lado no me he ido
 
Pues nadie te ama como yo
Pues nadie te ama como yo
Mira la cruz, esa es mi más grande prueba
Nadie te ama como yo
Pues nadie te ama como yo
Pues nadie te ama como yo
Mira la cruz
Fué por ti, fué porque te amo
Nadie te ama… como yo
 
Yo sé bien lo que me dices
Aunque a veces no me hablas
Yo sé bien lo que en ti sientes
Aunque nunca lo compartas
 
Yo a tu lado he caminado
Junto a ti yo siempre he ido
Aún a veces te he cargado
Yo he sido tu mejor amigo
 
Pues nadie te ama como yo
Pues nadie te ama como yo
Mira la cruz, esa es mi más grande prueba
Nadie te ama como yo
Pues nadie te ama como yo
Pues nadie te ama como yo
Mira la cruz, fué por ti, porque te amo
Nadie te ama… como yo…

 

CANTO DE SALIDA

Madre, vengo ante Ti,
mis hermanos están sufriendo hoy.
Te presento al que nunca rezó
porque nadie le ha hablado de Ti.
Madre vengo ante Ti,
y te ofrezco sus penas y el dolor,
el llanto de aquel niño sin hogar
y el viejo que hoy vive en soledad.

María, Madre del amor,
das tu corazón al pie de la cruz.
María, Madre del dolor,
llévanos siempre junto a ti. (BIS)

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