Lecturas y Cantos – Misa de 11:00

Misa de 11            Misa de 13

Domingo 11 de abril

CANTO DE ENTRADA 

Bienvenidos a esta mesa,
bienvenidos otra vez,
bienvenidos a esta reunión,
bienvenidos de corazón,
Bienve, bienve, bienve, bienvenidos.

Hoy es un día especial, estamos todos reunidos
Venimos a compartir el vino y el pan contigo
Venimos a celebrar de nuevo la Eucaristía
a darte gracias, Señor, porque nos diste la vida

Acto Penitencial 

Yo confieso ante Dios Todopoderoso,
y ante vosotros hermanos
que he pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a Santa María siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos
y a vosotros hermanos,
que intercedáis por mí
ante Dios, Nuestro Señor.
Amén.


Gloria

Gloria a Dios en las alturas
y en la tierra paz a los hombres,
paz a los hombres,
paz a los hombres que ama el Señor./ (2)

Te alabamos, te bendecimos,
te adoramos, glorificamos./ (2)
Te damos gracias,/ (3)
por tu inmensa gloria,
Señor Dios, Rey Celestial,
Dios Padre Todopoderoso.

Señor, Hijo único, Jesucristo,
Señor Dios, Cordero de Dios,
Hijo del Padre,
tu que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Tu que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestras súplicas.
Tu que reinas con el Padre,
ten piedad de nosotros, de nosotros.

Gloria a Dios en las alturas
y en la tierra paz a los hombres,
paz a los hombres,
paz a los hombres que ama el Señor./ (2)

Porque Tú solo eres santo,
solo Tú, Señor Tú solo./ (2)
Tú solo Altísimo Jesucristo,/ (2)
con el Espíritu Santo./ (2)
en la gloria de Dios Padre,
Amén./ (4)

Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (4,32-35)
En el grupo de los creyentes todos pensaban y sentían lo mismo: lo poseían todo en común y nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía. Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor. Y Dios los miraba a todos con mucho agrado. Ninguno pasaba necesidad, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles; luego se distribuía según lo que necesitaba cada uno.

Palabra de Dios
Te alabamos, Señor

Salmo 117

R/. Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia

Diga la casa de Israel: eterna es su misericordia.
Diga la casa de Aarón: eterna es su misericordia.
Digan los fieles del Señor: eterna es su misericordia. R/.

La piedra que desecharon los arquitectos
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente.
Éste es el día en que actuó el Señor:
sea nuestra alegría y nuestro gozo. R/.

Señor, danos la salvación;
Señor, danos prosperidad.
Bendito el que viene en nombre del Señor,
os bendecimos desde la casa del Señor;
el Señor es Dios, él nos ilumina. R/.

Segunda Lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan (5,1-6):

Todo el que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios; y todo el que ama a Dios que da el ser ama también al que ha nacido de él. En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios: si amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos. Pues en esto consiste el amor a Dios: en que guardemos sus mandamientos. Y sus mandamientos no son pesados, pues todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo. Y lo que ha conseguido la victoria sobre el mundo es nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Éste es el que vino con agua y con sangre: Jesucristo. No sólo con agua, sino con agua y con sangre; y el Espíritu es quien da testimonio, porque el Espíritu es la verdad.

Palabra de Dios
Te alabamos, Señor

 

Evangelio

El Señor esté con vosotros
Y con tu Espíritu

Lectura del santo evangelio según san Juan (20,19-31):

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos.
Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros.»
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegria al ver al Señor.
Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.»
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús.
Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor.»
Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.»
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos.
Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: «Paz a vosotros.»
Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.»
Contestó Tomás: «¡Señor mío y Dios mío!»
Jesús le dijo: «¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.»
Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Éstos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.

Palabra del Señor
Gloria a Ti, Señor Jesús.

Credo

Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna.
Amén.

CANTO DE OFERTORIO

El pan que compartimos al comer
y el vino que compartimos al beber,
son símbolo de unión,
son símbolo de amor,
son símbolo de lo que Tú
nos enseñaste a ser.

Tú nos has ofrecido tu cuerpo
y nos has ofrecido tu sangre,
como signo de lo que nosotros
hemos de hacer.
Ofreciendo nosotros la vida,
ayudando a vivir a otros,
ya podremos sentarnos contigo
a comer y a beber.

SANTO

Santo eres, Señor, Dios Nuestro;
Rey del Cielo y de la Tierra,
luz de vida eterna, pan de salvación.
Bendito el que a Ti te busca
y el que tu Palabra escucha,
diciendo tu nombre, va sembrando amor. (BIS)

Padrenuestro

Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy
nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.

CANTO DE COMUNIÓN

Aleluya, aleluya, aleluya, aleluya.
Aleluya, aleluya; el Señor resucitó. (BIS)

El Señor resucitó, cantad con alegría,
demos gracias al Señor. ¡Aleluya!

Mi pecado redimió Cristo Dios subiendo al cielo,
nueva vida ahora tengo. ¡Aleluya!

Ahora tengo la esperanza de que Dios siempre perdona,
que Cristo no me abandona. ¡Aleluya!

Jesucristo que sube al cielo, nos manda que le queramos
en todos nuestros hermanos. ¡Aleluya!

CANTO DE SALIDA

Hoy el Señor resucitó
y de la muerte nos salvó.

Alegría y paz hermanos
que el Señor resucitó.

Porque esperó, Dios le libró
y de la muerte lo sacó.

El pueblo en Él vida encontró,
la esclavitud ya terminó.

La luz de Dios en Él brilló,
la nueva vida nos llenó.

Con gozo alzad el rostro a Dios,
que de Él nos llega la salvación.

Todos cantad: ¡Aleluya!
Todos gritad: ¡Aleluya!

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